La bonita historia de amor de Nadia y Jesús

Cada vez más parejas os apuntáis a realizar un reportaje preboda y os desvelamos todos los detalles de esta importante sesión La finalidad del mismo es, realmente, que os familiaricéis con el fotógrafo, que os “soltéis” de cara al reportaje fotográfico. Se trata de entablar una relación de confianza con él, para estar mucho más naturales el gran día.

Pero, además, esta sesión de fotos puede convertirse en un momento muy especial, y que os permita tener un recuerdo precioso de cuando aún erais novios. Lo ideal es que escojáis un lugar con mucho significado para vosotros, ayudará a que os sintáis aún más cómodos.

Es habitual  que al principio estéis más tensos, el fotógrafo tratará de captar instantes, momentos que vayan consiguiendo que cada vez os sintáis más relajados. A medida que avance la sesión, os irá pidiendo más fotos, con resultados realmente sorprendentes.

A nosotras nos ha enamorado el reportaje preboda que Ana Porras realizó a Nadia y Jesús, un reportaje que recoge toda su esencia como pareja, con fotografías llenas de belleza que reflejen claramente el enorme amor que se profesan.

Así comenzó su bonita historia de amor: “Fue un 23 de abril en un lugar que siempre recordaré con mucho cariño,  una residencia de mayores, mi lugar de trabajo durante tres largos años. Aquel día Jesús que por aquellas fechas trabajaba en otra residencia de mayores llegó a visitar a Nadia para convencerla de que colaborase en un proyecto, Nadia con tal de que la dejara en paz aceptó y siguió con su tarea”, comenta Nadia.

Con ese sí comenzarían semanas de visitas y reuniones a las que Nadia acudía desganada y perezosa, en una de aquellas visitas Jesús le pidió el número de teléfono y empezó el cruce de mensajes sin respuesta por parte de Nadia hasta un sábado 7 de junio de madrugada sin saber muy bien porqué Nadia se animó a contestar. Desde aquella noche ya no hay noche que no hablen y se besen.

¿Cómo fue vuestra pedida de mano?

“La pedida de matrimonio la ideó enteramente Jesús, aprovechando un viaje a Barcelona. Cargó con el anillo por toda la ciudad los 4 días que duró el viaje. No encontrando el momento ideal hasta que estuvimos sentados en la arena de la Barceloneta, instante en el que se armó de valor para pedirme que comenzásemos esta emocionante aventura de preparar el día que unamos nuestras vidas para siempre”, declara Nadia.

¿Nos comentas los detalles del DÍA D?

“La celebración comenzará con el ‘sí, quiero’ en una ceremonia religiosa en la parroquia El pilar de Campamento, donde he pasado grandes momentos de mí adolescencia y juventud , tras la ceremonia nos desplazaremos a la Finca Venta la Rubia situada a escasos kilómetros para continuar con la celebración”, nos adelanta Nadia.

“Elegimos esta finca nada más verla, porque en Venta la Rubia no hay dos bodas iguales. Su impresionante terreno al aire libre te permite celebrar tu boda completamente personalizada pudiendo ser fieles a nuestro estilo, sin nada impuesto. Permitiéndonos que nos acompañe nuestra compañera de vida peluda Coco, una Westy de 3 añitos que disfrutará con nosotros de este 23 de junio como parte imprescindible de la familia. Todo esto hizo que nos sintiésemos como en casa según pisamos el césped”. 

Tras decidirnos por la finca conocimos a Rebeca y Raúl, responsables del catering Curcuma Eventos  que dará de comer a nuestros invitados el día de la boda. Leímos los diferentes platos y, ya en el papel, parecían exquisitos pero cuando fuimos a la primer prueba del menú, solos nosotros dos, nos acabamos de enamorar de su cocina. Eligiendo casi en el primer bocado el menú de nuestra boda.

La elección de cada persona y elemento que nos acompañara el día de nuestra boda esta siendo increíblemente sencillo y no pudo ser menos con nuestro equipo de fotógrafos y de decoración.

Conocimos a Ana Porras en la boda de mi amiga de la infancia de Nadia, tras verles trabajar y ver la calidad de su fotografía, no dudamos en ponernos en contacto con ellos. Quedamos con Juan Carlos a tomar un café en casa y su cercanía y la conexión con él unida a la calidad de algunos trabajos adicionales que nos mostró nos terminó de convencer, Contratándole en aquel mismo instante. Sin duda Ana y Juan Carlos te hacen sentir cómodos delante de la cámara y sacan lo mejor de ti captando tu esencia.

Por otro lado, conocimos a Juan, decorador de He_ desing mediante sus trabajos de decoración en la finca, encargado en gran medida de que cada boda en la finca sea diferente y acorde a la personalidad de cada pareja de novios. El estilo vintage, boho chic que queríamos para nuestra boda y el toque personal que queremos darle no serían posibles sin él.

Contactamos vía mail y telefónicamente con él para todos los tramites de presupuestos, propuestas de decoración…. Y el día que nos vimos en persona, voilá como no podía ser de otra manera captó a la primera nuestro estilo, qué queríamos para nuestra boda llegando a aconsejarnos sobre cada uno de los elementos que acompañará la celebración: peinado de la novia, zapatos, traje del novio….

¿Qué otros detalles nos puedes contar de vuestra boda?

Nuestra intención es que nuestra boda esté llena de detalles, comenzando desde las invitaciones, uno de los elementos a los que más ganas y cariño hemos puesto. La idea de las invitaciones nace de las profesiones sanitarias de los novios, ya que Nadia es Terapeuta Ocupacional en una unidad de día de psiquiatría de adolescentes del Hospital Universitario Gregorio Marañón y Jesús, es enfermero del servicio de Urgencias del mismo hospital.

Por ello queríamos que la invitación fuera un medicamento, receta o algo relacionado con la sanidad. Encontramos en redes una invitación con el nombre de “bodazepam”, pero nadie las comercializaba y no estábamos dispuestos a renunciar a esta idea que finalmente ha sido posible gracias a un gran amigo de la pareja que se ha encargado de hacerlas realidad.

“El coche de novios que hemos elegido tiene nombre propio: “Angie” que conocimos también gracias a la Finca Venta a Rubia, según vimos una foto de este original coche de novios supimos que sería el que nos llevaría a la iglesia y a la finca”.

“Otra de las cosas que teníamos claras desde el momento que decidimos casarnos es que queríamos que fuera una boda en la que cada uno de los invitados se sintiera cómodo y en su casa como nos sentimos nosotros al conocer la finca. Por ello hemos intentado pensar en cada detalle para que esto pueda ser así desde el momento de la ceremonia hasta que el cuerpo aguante”.

No Comments Yet.

What do you think?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *